martes, 29 de marzo de 2016

PADRE/MADRE-HIJO/HIJA



Padres y madres del siglo XXI, los adolescentes de hoy en día somos todos muy bipolares y temperamentales, o al menos la gran mayoría. Un momento podemos estar riendo como al otro con los ánimos por el suelo, de un momento feliz podemos pasar a querer dar algún que otro golpe a la mesa. 


Hablo por mi y por muchos que conozco cuando digo que, de vez en cuando, no estaría mal, ya no la charla, si no la típica pregunta de “¿Cómo estás?” si no el “¿Te va bien?” e incluso podría apostar que un “¿Te sientes a gusto y te gusta lo que haces?” de vez en cuando no va nada mal e incluso puede gustar y agradecerse. 

No siempre nos gusta escuchar el "¿ya has hecho la cama?", "¿ya has hecho los deberes?" o el ahora "deja ya el móvil", sabes todo eso, sabemos que la habitación se a de ventilar para que después hagamos la cama, sabemos que para el colegio se a de estudiar y hacer deberes, y sobre todo nosotros mismos sabemos que lo del móvil esta bien, pero no hay que abusar que esta guay pero hasta cierto punto.


Cuando estamos mal y hacemos algo mal, como es lógico, lo que menos queremos s que se nos castiguen, no digo que no se haga, ni mucho menos, al revés, de vez en cuando viene bien un escarmiento, pero siempre y cuando sea el adecuado y moderado. Porque al menos para mí un mal castigo puede llevar una discusión y eso obviamente nosotros no es lo que buscamos cuando la familia es lo único que se tiene desde el principio hasta el final de la vida misma.


Al igual que vosotros, nosotros, también nos agobiamos, nos dan bajones o nos enfadamos, tenemos las hormonas revolucionadas y casi siempre pagamos las cosas con quien menos se lo merece pero eso no quita que después nos arrepintamos. Muchos tendremos orgullo y hablo por mí cuando digo que siempre suele gustar más cuando el primer paso lo da otra persona que no somos nosotros.


Generalizo cuando digo que la mitad de las veces una relación de padre/madre-hijo/hija siempre se queda ahí, que casi nunca está el aliciente de la confianza en este tipo de relaciones. No nos gusta que nos agobien pero nunca está de más un poco de apoyo, al igual que podéis advertirnos y discutirnos ciertas cosas siempre se pueden dar consejos después de entrar en confianza o incluso antes, que al menos para mí, personalmente, no viene nada mal. Más que nada porque como en muchas ocasiones, vosotros, los treintañeros, cuarentañeros o incluso en mi caso cincuentañeros (ya que nunca se es viejo/a), siempre tenéis más experiencia que nosotros que no tendremos ni la mitad de edad ni la mitad de experiencia que vosotros.


Por eso a mi parecer siempre es bueno que un padre y/o una madre siempre este recordándole a su hijo que al igual que también está para las broncas también está para establecer confianza, dar consejos, advertir y sobre todo, y creo que más importante, apoyar en todo a su hijo/hija.


Y para acabar solo decir que todo lo dicho es dicho con todo el respeto, desde el punto de vista de una adolescente de 16 años la cual siempre es algo bipolar, indecisa, tímida, temperamental y a la cual siempre le vendría bien un poco de todo lo nombrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario