viernes, 27 de noviembre de 2015

Épocas, momentos y pasado pisado



Supongo que cada uno tiene su época, cada uno tiene esos momentos en los que va detrás de todo lo que se mueve, que con tal de pillar cacho hace lo que sea, que no se da cuenta que está perdiendo a algunas personas solo por el hecho de querer a alguien al lado y no ver quiénes son esas personas.

Pienso que mi momento a pasado, pienso que tú has hecho que ese momento acabara, pienso que tu eres esa persona con la que quiero asentar mi cabeza, esa persona que vaya a hacer que madure, que me convierta en alguien de decisiones y firmezas.

Pienso que tú puedes ser esa persona que me ponga los pies en la tierra, que me deje hacer el tonto pero hasta cierto punto, pienso que tú puedes ser esa persona que me ponga los puntos sobre las íes y que me haga comerme el suelo cuando haga falta para darme cuenta de las cosas.

Quiero, quería y querré ser feliz siempre, pero realmente cuando uno es feliz lo es, sin importar lo demás, sin importar lo que piensen, sin importar lo que digan, solo importa lo que tu sientas, lo que la otra persona sienta, lo que ambos sentís, por lo que yo quiero que tu sigas haciéndome feliz, porque si hasta ahora me has hecho feliz solo quiero ver lo feliz que puedes hacerme cuando realmente te tenga a mi lado.

Después de cometer mis errores, después de saberlos, después de quedarte aún diciéndote otras personas ciertas cosas, he de darte las gracias por elegirme a mí y por ser yo la corresponsal de tus sonrisas y tus abrazos.

viernes, 20 de noviembre de 2015

""Mejor amiga""



 No soy perfecta, cometo errores, soy humana y estoy hecho para ese tipo de cosas, para equivocarme una, dos tres y cien veces con tal de que aprenda, tengo que aprender de mis errores, porque si no los cometo ¿cómo voy a saber si lo que estoy haciendo está bien o mal?

 Empiezo a darle vueltas a la cabeza y pienso que no hice bien soltando según qué cosas, valoré demasiado a personas que no pintaban nada a mi lado, al igual que valoré demasiado poco a personas que se merecían muchísimo más.

 Tenía por costumbre llamarle mejor amiga cuando era al revés, porque se supone que tu mejor amiga a de estar ahí para apoyarte y decirte que tengas cuidado no para recalcar siempre que lo que haces está mal o que no tienes ninguna oportunidad, o que tu no sirves para ello.

 Se supone que tu mejor amiga a de llevarte a cometer locuras aún sabiendo que no está bien hacerlo, tu mejor amiga no es la que tiene que ponerte limites, es quien debe romperlos contigo, es quien debe estar ahí cuando rompas tus metas, es quien ha de estar a tu lado aún fracasando cuando intentas cumplir tus sueños, tu mejor amiga no es aquella que te corta las alas cuando intentas batirlas.

 Si quieres hacer algo, hazlo, no te pongas escusas para no hacerlo, si quieres hacerlo, sigue haciéndolo, no has de dejar que alguien te limite a no hacerlo por mucho que este mal o por mucho que crea que no te va a salir.

 Por mucho que algo salga mal esa persona que se supone que es tu mejor amiga ha de ser quien te limpie las lágrimas y quiera partirle la cara a quién te ha hecho sacar ese lagrimón que no para de caerte por la mejilla, no puedes llamar mejor amiga a esa persona que ha hecho que esa lágrima se multiplique por tres y por cinco.

 Es imposible que sigas batiendo metas y cumpliendo tus objetivos cuando no paras de tropezar en la misma piedra, esa que cada vez te empeñas más en llamar mejor amiga, déjala, sáltala, supérala y déjala en medio del camino, sigue con tu vida y sigue con tus sueños porque un día serás grande y dirás “joder, tendría que haberla dejado antes, podría haber cumplido esos sueños antes si ella no me hubiese cortado las alas o si no se hubiese convertido en una piedra más”, porque al fin y al cabo es eso, una piedra que has de dejar en el camino al que llamamos vida, porque como sigas tropezando esos sueños que quieres llegar a vivir no van a cumplirse nunca y tu vas a quedarte con las ganas de haber vivido de verdad.

martes, 3 de noviembre de 2015

Changes



 
Las cosas han cambiado, nada es lo mismo que antes y lo que no quiero es ponerme escusas, lo que quiero es poner las cartas sobre la mesa y hablar las cosas como son.


Hemos crecido, hemos ido madurando sabes, ya no son lagrimas lo que busco, ahora quiero sonrisas, sonrisas o sensaciones, como la sensación de tocar el cielo, si joder, quiero sentir esa jodida sensación que tienes al estar con alguien, si, esa forma de tocar el cielo teniendo los pies clavados en la tierra.    

Ya no me importan esas mariposas, ahora lo que quiero es que me cojan agujetas en las mejillas de tanto sonreír o que me duela la barriga de no parar de reír.


Hemos crecido, lo sé, antes me buscaba escusas para poder llorar en cualquier rincón en cuanto llegase a casa, ahora eso es distinto, ahora mi propósito es sonreír, sonreír y buscar escusas para ser feliz de una vez por todas, no buscar escusas para llorar por alguien que no merece la pena porque lo que hace es darla. Ahora busco eso, escusas para ser feliz y tú no eres una escusa.


Han cambiado las cosas hasta el punto de que ya no eres tu quien me hace sonreír, no mentiré, sonrío cuando me acuerdo de ti, pero cuando recuerdo lo que mereció sufrir al dejarte ir. Porque ya no me hacías sentir eso que se siente al querer ver tanto a una persona, porque ahora eso lo provoca otra persona sabes, siento que esta persona me cambia por dentro, esta sí que sí, sí que me hace sentir esas pequeñas agujetas al sonreír o me hace parecer tonta cuando pienso en todos esos momentos bonitos que tenemos.


Han cambiado por el simple hecho de que antes te necesitaba a mi lado para ser feliz y ahora te necesito bien lejos para serlo.