jueves, 26 de enero de 2017

Te ofrezco y te prometo


Te ofrezco mañanas llenas de sonrisas, noches en las que hasta las tantas no pueda dormirme porque sin tus besos no me quedo tranquila. Te ofrezco abrazos y besos cuando más lo necesites. Te ofrezco mañanas de abrazos y tardes de risas. 


Puedo ofrecerte muchas cosas, puedo ofrecerte mil enfados, pero con sus mil y una reconciliaciones. Puedo ofrecerte mil caricias con sus mil te quiero. Puedo ofrecerte mil besos junto con sus mil sonrisas. 


Te ofrezco tiempos de lluvia. Te ofrezco noches abrazados mientras vemos la lluvia caer frente a la ventana. Te ofrezco tiempos de sol. Te ofrezco paseos interminables a la luz del sol riendo por nuestras locuras. Te ofrezco cenas a la luz de la luna con sonrisas entre mordisco y mordisco.

Te prometo que todo va a pasar, que voy a darte esas sonrisas, que voy a darte estos tiempos de lluvia y sol. Prometo estar a tu lado ante viento y marea. Prometo que voy a estar aquí en las buenas, en las malas y en las peores. 


Te prometo besos, muchos besos, de todo tipos. Besos de reconciliación, besos con sonrisas, besos con risas, besos con caricias, besos con deseo, besos con lágrimas. Te ofrezco toda clase de besos. 

Prometo cumplir todos y cada uno de los sueños que tenemos pendientes, sueños tuyos, sueños míos y sueños nuestros. Prometo que todos y cada uno de ellos van a cumplirse. Prometo soñar juntos, pero no soñar de cualquier manera. Prometo soñar a lo grande, porque ya que pedimos, pidamos lo mejor. 


Te ofrezco bajarte la luna. Te ofrezco ser tu sombra cuando el sol brille más. Te ofrezco ser ese pequeño balcón en el que te escondes por no mojarte con la lluvia. Te ofrezco ser ese abrazo que te calienta una tarde fría de invierno. Te ofrezco ser ese helado que te enfría en las mañanas calurosas de verano. 

Te ofrezco una vida a mi lado, con sus más y sus menos, pero a mi lado. Te prometo sonreír incluso cuando más quiera gritar. Te ofrezco pequeños enfados ante grandes batallas. Te prometo mil besos ante mil lágrimas. Te ofrezco mil abrazos ante pequeñas tristezas. Te prometo calma y serenidad a la vez que locura y un tanto de tontería cuando haga falta. Te ofrezco sonrisas cuando quieras lágrimas. Te prometo un “lo siento” incluso cuando ni sepa porque te has enfadado. Te ofrezco estar a tu lado incluso cuando menos te lo merezcas. Prometo ser siempre tuya mientras tú seas siempre mío.


Te ofrezco y prometo un para siempre de verdad. Por ahora tu preocúpate de sonreír que de hacerte feliz me encargo yo.