No
sé si se trataba de orgullo o dignidad pero aprendí a que si algo quieres algo
te cuesta, por lo tanto, si realmente me hubiese querido hubiese dado algo más
de lo que solía dar.
Fue
decepción tras decepción, primero que tenía compromisos por los estudios,
después que se pasaba las tardes con los amigos, después que empieza a meter la
familia con escusas de que no puede.
Pero
empiezas a pensar, empiezas a darte cuenta de las cosas, de que nunca a sabido
mover un poto dedo por ti, que por mucho te quiero por whatsapp pero no tiene
huevos a venir a decírtelos a la cara.
Poco
después pusiste los puntos sobre las íes y fuiste capaz de plantarlo y empezar
a olvidarle, a tu manera pero lo conseguiste.
Y
ahora que sabes que ha vuelto te acojonas porque quieres que siga a tu lado,
por mucho tiempo, y por ello vas a ir más seria y ponerle las cosas como son,
que no te tome por tonta y no te tome el pelo, que piense que realmente a de
currarse las cosas para estar contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario