Hemos crecido, hemos ido madurando
sabes, ya no son lagrimas lo que busco, ahora quiero sonrisas, sonrisas o
sensaciones, como la sensación de tocar el cielo, si joder, quiero sentir esa
jodida sensación que tienes al estar con alguien, si, esa forma de tocar el
cielo teniendo los pies clavados en la tierra.
Ya no me importan esas
mariposas, ahora lo que quiero es que me cojan agujetas en las mejillas de
tanto sonreír o que me duela la barriga de no parar de reír.
Hemos crecido, lo sé, antes me buscaba
escusas para poder llorar en cualquier rincón en cuanto llegase a casa, ahora
eso es distinto, ahora mi propósito es sonreír, sonreír y buscar escusas para
ser feliz de una vez por todas, no buscar escusas para llorar por alguien que
no merece la pena porque lo que hace es darla. Ahora busco eso, escusas para
ser feliz y tú no eres una escusa.
Han cambiado las cosas hasta el punto de
que ya no eres tu quien me hace sonreír, no mentiré, sonrío cuando me acuerdo de
ti, pero cuando recuerdo lo que mereció sufrir al dejarte ir. Porque ya no me hacías
sentir eso que se siente al querer ver tanto a una persona, porque ahora eso lo
provoca otra persona sabes, siento que esta persona me cambia por dentro, esta sí
que sí, sí que me hace sentir esas pequeñas agujetas al sonreír o me hace
parecer tonta cuando pienso en todos esos momentos bonitos que tenemos.
Han cambiado por el simple hecho de que
antes te necesitaba a mi lado para ser feliz y ahora te necesito bien lejos
para serlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario