viernes, 27 de marzo de 2015

Before=❤️ After=💔

 ¿No te ha pasado nunca eso de que no crees ser el mismo, que piensas que no estás siendo como antes, que has cambiado, que no eres la misma persona? Sí, eso de que ahora tratas diferente a las personas que te importan, que ahora le das más valor a esas personas que realmente están ahí contigo, apoyándote, día a día, en lo bueno y en lo malo. También eso de que ahora te es más fácil identificar a alguien que no está siendo sincero contigo, o que sabes que esa persona solo estará ahí por interés. Puede ser que sientas también esa rabia por dentro que después de tanto tiempo al lado de alguien que creías que iba a ser un amigo para toda la vida y descubres que es un completo interesado, que solo está ahí para cuando te necesita, que cuando eres tu el que le necesitas no está ahí y que siempre pone escusas para todo.
  
Ahora que seguro que es casi seguro que lo sientes, te diré otra cosa para que lo compruebes. Ahora ya no sabes ni que es lo que te pasa, lloras por todo o gritas por todo. Te hundes enseguida y encima por cualquier tontería. A la mínima que te toquen sabes que pondrás cualquier escusa para encerrarte en tu cuarto y ponerte a llorar. Ni si quiera sabes que es lo que sientes por algo o por alguien, solo quieres que te den ese cariño que tanto crees necesitar.
  
Creo que se algo que puede pasarte también. Esto hablando de esos momentos que haces cosas que ni si quiera tu mismo creías que podrías llegar a hacer. O incluso esos puntos a los que llegas que nunca antes habías pensado que llegarías. Que esa rabia que te consume por dentro no la habías sentido nunca antes por alguien, pero que ahora al llegar a ese punto la sientes y te jode más que nunca pero sin embargo tampoco haces nada para que desaparezca.
  
 Si, lo sé, yo también me siento así. Es como si te hubieses convertido en otra persona, en alguien que jamás pensaste que podrías llegar a convertirte. No por nada, sino porque antes eras más inmaduro, no sabías a lo que podrías llegar a enfrentarte. Pero mírate ahora, tienes más heridas en el corazón que las que tenías en las rodillas y en las manos cuando aprendiste a ir en patines cuando eras un niño.

 Porque cariño, piénsalo, todos cambiamos alguna vez en la vida, pero piensa que si lo haces es por algo o por alguien. Y sabes de sobras que no cambias hasta que llegas a ese punto en el que no puedes más, en el que realmente te han roto y no por fuera si no por dentro. Porqué tu corazón no puede más y ha decidido reiniciarse por completo pero cambiando también a la persona la cual le lleva. Así que piensa que si ese punto está por llegar has de reservar a esas personas que realmente te importan, a las que sabes que realmente estarán en las buenas, en las malas y en las aún más malas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario