Probablemente no te des cuenta, digo, que no te des
cuenta de que todo lo que haces tiene sus consecuencias, porque párate a
pensar, en lo que provocas en un persona, lo que provocas en un objeto, lo que
provocas en cualquier cosa.
Quiero hablarte en
las personas en particular, en que probablemente cuando a una persona la
critiques, ya sea a la espalda como muchos hipócritas aman hacer, o a la cara,
como sería normal. Da igual, la cosa es que la critiques, ¿te has parado a
pensar lo que esa persona puede sufrir, o pensar? Creo que nunca, en tu vida,
te has parado a pensarlo, tan solo un segundo. A partir de ahora, quiero que lo
hagas. Porque mira, alguien como yo, puede pasarle una única cosa, por fuera no
verás nada, de hecho verás pasotismo, que no me importa que te hayas metido
conmigo. Pero probablemente por dentro, algo en mi se rompa, esa esperanza de
que pudiese caerte bien, esa coraza que mantiene tu autoestima, esa barrera que
decía que nadie te iba hacer daño, todas esas cosas, poco a poco, palabra a
palabra que sueles de tu boca metiéndote conmigo, se irán rompiendo.
Tranquilo, que no
eres el único que no te paras nunca a pensar lo que pasa, lo que duele que se
metan contigo, probablemente lo hayas sufrido,
probablemente sea esa misma la razón por la que lo hayas hecho conmigo,
pero es que no es justo, no es justo dar lo que se recibe de otra persona
sabes. Si yo te hubiese hecho algo, igual lo entendería, que no me parecería
justo, pero como mínimo lo entendería.
A ti te puede
producir satisfacción, se te pueden subir los humos, puede subir tu autoestima,
puedes hacer amigos solo gracias a que se te haya visto como un “valiente” que
tenía cojones a meterse conmigo. Pero que tengas claro una cosa, que no hay
cosa que duela más, que alguien te insulte por las espaldas, eso sí que es no
tener valentía. Si algo piensas de una persona, lo mejor que puedes hacer es decírselo,
pero decírselo a la cara.

No hay comentarios:
Publicar un comentario