lunes, 20 de octubre de 2014

Cariño... Abre los ojos...



Cariño abre los ojos, creo que ya es hora de que te des cuenta de la verdad, de todo lo que te está haciendo sufrir, de que ese chico no te va a llevar a ninguna parte, que no te aporta nada bueno, solo problemas.

  
Mírate, nunca has estado tan delgada, nunca habías dejado de comer por un chico, nunca habías estado tan triste, nunca habías tenido tantas ojeras, ni tampoco habías tenido tan dañadas tus muñecas.

  
¿Crees que vale la pena sufrir lo que sufres por él habiendo miles de chicos ahí fuera?


No todos buscan un saco de huesos, no todos buscan la perfección, porque hay algunos que con un simple corazón de oro y una bonita sonrisa se conforman. No todos buscan una cueva donde meter su monstruo y no todos buscan colocar sus manos en tu trasero.


 Por mucha mentira que parezca lo que te voy a decir quiero que prestes atención y abras los ojos ¿vale?


 Eres preciosa, tienes una gran sonrisa que nadie suele ver a causa de que tu no la muestras por ese estúpido miedo que tienes a que no les gustes, tienes un gran corazón, probablemente roto en mil pedazos por un capullo, pero tienes un gran corazón que otro sabrá arreglar, tienes unos bonitos ojos los cuales siempre tienes rojos a causa del llanto, tienes unos brazos largos y bonitos los cuales decoras con tus estúpidas cicatrices las cuales llegará un punto en el que te arrepentirás por que pensaras “¿enserio cometí yo semejante error por semejante gilipollas?”. Pero, ¿sabes que es lo que más escondes? Ese precioso cuerpo del cual cualquier ser vivo en su sano juicio se enamoraría, pero tú por culpa de ese capullo has empezado a odiar y cambias de maneras demasiado drásticas.


 Abre los ojos y ponte a pensar si de verdad vale la pena hacer todo lo que haces por semejante imbécil.

No hay comentarios:

Publicar un comentario